Morir para sobrevivir
- Didier Yannick
- 17 abr 2022
- 4 min de lectura
“Nos es inconcebible imaginar un verdadero final de nuestra vida aquí en la tierra, y si esta vida nuestra tiene que acabar, el final siempre se atribuye a una intervención del mal que viene de fuera. En términos mas simples, sólo podemos ser asesinados.” Kübler-Ross.
Una persona no se suicida simplemente porque es lunes, siempre hay una serie de motivos por los cuales uno puede llegar a tal decisión, aunque como veremos aquí, no es algo sencillo de entender, sino que es la suma de bastantes factores que pueden construir una cronología bastante precisa de que llevó a una persona a tomar tal decisión.
Lo primero que hay que entender es que esta decisión. es mas un acto de supervivencia aunque es algo complicado de entender por la gravedad del hecho del que hablamos. La labor primordial del ser humano, su razón de existir y la instrucción única a través de la cual todos los sistemas de nuestro cuerpo está programado es “sobrevive” y esta única instrucción es la que seguirán todos nuestros órganos y sentidos, si un automóvil pasa por la calle muy cerca de nosotros, brincaremos hacia atrás así como si una persona corre en nuestra dirección en un barrio peligroso de noche nos pondremos nerviosos, esto no quiere decir que obligatoriamente nos va a pasar algo, pero para nuestro cerebro y el resto de nuestro cuerpo mas vale prevenir.
Ahora, si nuestros problemas nos superan, tenemos que pagar mas deudas de las que nuestro sueldo nos permite, nuestra ex esposa nos está pidiendo demasiada mas pensión de la que le podríamos dar, perdimos nuestro trabajo y no podemos pagar el alquiler de nuestra casa, todos esos son problemas que claro, quizá nosotros mismos provocamos pero eso no quiere decir que no atenta contra nuestra propia supervivencia, para los ojos de cualquier otro es lo que nos merecemos pero ante nuestros ojos estas situaciones atentan contra nuestra vida. Entonces tomamos la decisión. del suicidio, visto desde fuera de nuevo parece un peldaño mas en una escalera de egoísmo, pero en nuestra cabeza sonará como algo bastante lógico, una manera de quitarnos de encima los problemas que interfieren con nuestra supervivencia, viéndolo de esa manera si nosotros nos morimos, nuestras deudas pasarán a ser problema del banco, la pensión es algo que nuestra ex esposa tendrá que afrontar sola, el alquiler de la casa será problema del dueño, ya nada es nuestro problema.

La mente humana funciona de una manera que si bien tiene sentido, no es exactamente logica. Para llegar del punto A al punto B el camino correcto no siempre es derecho, a veces debe hacer escalas y en ocasiones regresar por donde vino para poder analizar toda la situación y encontrar la mejor solución a cada situación, es por eso que el proceso terapeutico es una labor tan complicada, porque no es un proceso lineal, por ejemplo la propia doctora Kübler-Ross decía que “cuando una persona te cuenta su historia varias veces, esta tratando de averiguar algo”.
En un irónico movimiento lógico, morir es para sobrevivir cosa que si bien no es lógicamente correcta, en cierto momento de desesperación tiene todo el sentido del mundo que morir haga que los problemas que atentan contra nuestra supervivencia se vuelvan problemas de los demás y ahora nosotros somos libres de ellos, por lo que morir es para sobrevivir ya que morir es la manera que en ese preciso momento es mas efectiva para alejarse del dolor.
Ahora, también hay que entender que si bien esta decisión. tiene una secuencia lógica de pensamiento no es del todo correcta debido a la peculiar ironía que esta misma presenta, pero no es ese el final de la historia ya que como decía Nieto-Cardoso “La sociedad occidental no está preparada para la muerte… Es un papel prohibido, sagrado, tabú, en el que no se tiene derecho a pensar ni siquiera secretamente de antemano”esto debido a que en el momento en que una persona se cuestiona su propia mortalidad entra en acción este mecanismo de nuestra biología que he comentado mas arriba de la “supervivencia” donde nos sentiremos incómodos de imaginar nuestro propio fin, este mecanismo anteriormente fue llamado “El genio de la especie” por un filosofo de nombre Schopenhauer, donde este ultimo postulaba el sobrevivir no como una instrucción intrínsecamente biológica, sino como la base de toda interacción social.

En el preciso momento en que nosotros hacemos consciente que algún día la instrucción, la única función al rededor de la cual todo nuestro ser está diseñado fracasará y nosotros inevitablemente moriremos nuestra perspectiva de la vida se vé afectada para siempre y tenemos solo un puñado reducido de opciones, enfrentarlo, huir, ignorarlo, sentir miedo, etc. pero sea cual sea nuestra decisión., la muerte al final llegará y esta idea de morir para sobrevivir entonces pierde todo sentido y se revela como la devastadora ironía que siempre fue.
Una vez que nos damos cuenta que moriremos pase lo que pase y sin que podamos hacer nada al respecto, entonces nos daremos cuenta también que todas las cosas que hacemos por insignificantes que parezcan son intentos por sobrevivir, ya sea evitando la muerte o prolongando la vida a través de la trascendencia. Schopenhauer también afirma que en el ser recordados nosotros podemos ser inmortalizados, ya sea a través de dejar descendencia a la cual heredarle nuestras ideas, costumbres, métodos, cultura, creencias, esperando que con eso nuestra memoria pueda sobrevivir mas allá de nuestra existencia física, Nieto-Cardoso también afirma que tenemos esta tendencia de acumulación compulsiva de bienes donde intentamos negar la realidad de nuestra propia finitud.
Pese a que las palabras “Recuerda que morirás” hoy día puedan parecer obvias, también es claro que las personas haremos lo que sea por distraernos de esa realidad y en parte es por eso que evitaremos lo mas posible temas tan tabú como el suicidio ya que el hecho de que una persona arranque su propia vida voluntariamente nos parecerá invariablemente algo impresionante y nos enfrenta directamente con la consciencia de nuestra propia muerte.
Aunque ciertamente el suicidio es algo que sucede y tiene razones para ser de cierto o de cierto otro modo, la realidad es que dentro de la lógica interna del suicidio no tiene mucho sentido, pero el recalcar el sinsentido de la situación no es realmente una solución al problema que se presenta, ya que saber que la gente se muere no significa que dejarán de morír, al contrario la pregunta es ¿porque la gente sobrevive?





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