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¿Cuál es mi propósito de vida?

¿Alguna ocasión te has hecho esta pregunta? Me parece que sí, que es una pregunta frecuente para muchos de nosotros en alguna etapa de nuestras vidas y entonces ¿que es lo que sucede?


Que empezamos a buscar la respuesta por todos lados, libros que hablen de ello, documentales, películas y hasta lo llegamos a platicar con las personas mas allegadas en compañía de una café o una cerveza y en ocasiones si no encontramos la respuesta en alguna de estas fuentes recurrimos a la parte espiritual y mística en donde tratamos de profundizar en el tema.


¿Encontramos la respuesta? Tal vez sí, tal vez no, en ocasiones tardamos en encontrarla.


Y por que nos cuestionamos tanto esto del propósito de vida y la respuesta es por que lo tenemos íntimamente ligado a que una vez que sepamos cual es el propósito de nuestra vida seremos eternamente felices.


Ahh ¡! La Felicidad otra eterna búsqueda, y cualquier vehículo que nos lleve a ella querremos tomarlo y si el propósito de mi vida me llevará ahí, pues quiero encontrarlo.


Pero y que es el propósito de vida, hay quien lo llama la gran meta de tu vida y algunas culturas como la japonesa lo denominan el Ikigai “tener una razón para vivir” y si bien esta es una filosofía muy completa y cada vez más popular fuera de Japón, lleva su tiempo descubrirlo sin embargo no debe de ser compleja por el contrario debe de ser práctica.



Hace algún tiempo mi padre sufrió un accidente donde perdió la movilidad de su brazo, para mí ha sido un Shock ver y aceptar como ese hombre jovial, activo, fuerte y decidido ahora arrastra los pies y con dificultad se levanta cada día de la cama, arrastrando el ánimo por vivir.

Y quiero enfatizar que todos los médicos que lo han revisado: ortopedistas traumatólogos, psiquiatras, psicólogos, neurólogos, fisioterapeutas y médicos alternativos, han coincidido que lo único daño en su cuerpo es el brazo derecho, físicamente esta sano y apto para hacer una vida plena.


¿Entonces que le sucede? La respuesta no la tengo con exactitud, pero en mucho me parece que él ha perdido ese famoso propósito de vida.


Pero entonces cuál es el propósito de vida? Por que de pronto se convierte en un tesoro por encontrar?


La vida cotidiana es un ir y venir constante y con ese ir y venir constante sí me refiero a las actividades cotidianas levantarse temprano, prepararse para el trabajo, desayunos, llevar niños a la escuela o sacar al perro a su caminata matutina, engullir un café a toda velocidad y apresurarnos para que el trafico nos permita llegar a tiempo al trabajo y un vez ahí el estres continua, mails, reuniones, problemas por resolver y resultados que entregar más tal vez algún jefe o compañero de difícil trato y por la tarde noche allá vamos a todo vapor para alcanzar algo del día y tal vez hacer ejercicio, recoger hijos, revisar tareas, organizar la casa, preguntar a todos como les fue en su día y prepararse para el día siguiente y así vamos por la vida y por los años pasando y avanzando en la rutina diaria, sin percatarnos el encanto de la vida cotidiana y cada una de las etapas que esta tiene ¡Ah! Por que esas etapas también juegan su rol.


En la vida hay que ser un buen chico, buen estudiante, terminar una carrera, encontrar el trabajo perfecto, formar una familia y jubilarte y si te saltaste alguna de estas etapas o te tardaste más en una que en otra ya no fue lo ideal y alguien lo juzgará y espero que no seas tú mismo quien lo hagas puesto que esa es la peor crítica destructiva que recibirás en tu vida.


Y de pronto un día en todo esto confundiste tu propósito de vida, según tú ya lo habías encontrado; en alguna etapa creías que tu propósito de vida era ser el mejor médico, abogado, atleta o carpintero y te esforzabas para ello, después descubriste que no, tu propósito de vida era ser el hombre o la mujer ideal para tu pareja, después decidiste que tu real y verdadero propósito era ver crecer a tus hijos y guiarlos correctamente y en el Inter te diste cuenta qué tal vez tu propósito sería sentirte pleno al jubilarte y una vez jubilado, te vuelves a hacer esta pregunta cuál es mi propósito de vida? O tal vez la has estado haciendo por años.


Y desde la psicología el punto es que tener un propósito de vida es algo positivo y motivador (saber para que vivo, cual es esa gran meta en mi vida) alimenta sanamente a nuestras células y a nuestras neuronas, es decir todo mi cuerpo y mi cerebro porque buscar el logro produce placer es decir el cerebro se inunda de dopamina, como cuando comes el helado que más te gusta aunque estes en pleno invierno a -2° grados centígrados.


Y entonces te cuestionas más fuerte, ¿Durante toda mi vida y en todas las etapas de ella tuve un propósito por que nunca me di cuenta?


He ahí el punto querido lector, el propósito estuvo ahí siempre, lo descubrías y lo construías día con día, todo aquello que te motivaba a sacar el pie de la cama, y toda esa dopamina que se generaba a lo largo de tu día causando placer de logro para al final del día sentirte tranquilo; el gran problema es que nunca lo reconociste y no te permitiste degustar ese placer y tranquilidad en los instantes de vida que tendrías que haberlo hecho.


Oh ¡Entonces el propósito de vida no existe! La realidad es que sí existe.


Para algunos es solo uno en su vida, tal vez acumular riqueza o ser renombrado, mientras que para otros puede ser múltiple, o cambiante dependiendo de su etapa de vida o de desarrollo personal en la que se encuentren.


Sea el mismo siempre o sea cambiante asegúrate que sea desafiante y motivador es decir, lleno de diferentes facetas y la magia esta en descubrirlo diario, siendo lo más importante disfrutarlo como venga, por que al igual que la felicidad no es un destino, es un complemento diario de tú ser, que se acompaña de prisas, de trabas, de sentimientos negativos como frustración, rabia, miedo, pero solo así tus células y tus neuronas sentirán ese placer que da el logro.


Y no olvides reconocer que aún con todo el alboroto a tu alrededor, lo que controlas y lo que no controlas has llegado al cierre de tu día disfrutando esa dopamina, que por ratos del día te dio tu logro de propósito.


Lo que si te puedo garantizar es que el propósito de vida debe de motivarte, inspirarte y no te pierdas en la inmensidad de no haberlo encontrado y seguir buscando, solo constrúyelo cada día, descubre que es lo que realmente disfrutas de la vida.


Incluso el propósito no debe ser espectacular para los ojos de los demás, solo debe de cumplir con ser espectacular para ti y tan sencillo o complejo como tu lo decidas, incluso puede ser el rico olor y sabor a café de esa taza por la mañana, o la compañía de un amigo por la tarde o el paseo de tu perro, solo tú lo decides, nadie más.



Con lo cuál concluyo que el propósito de vida, no se busca ni se encuentra, se crea y se reconoce, lo que si es un hecho es que es personal y debe de llenarte de satisfacción, solo de ti depende plantearlo, ejecutarlo como te lo presente la vida, pero lo más importante degustarlo como tu helado favorito en cualquier momento!


Psic. Gis Gutiérrez

9 Marzo 2022

 
 
 

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